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Aves tropicales

Maracaná grande

maracaná grande

Maracaná grande, guacamayo severo, Chestnut-fronted Macawo, Maracanã-guaçu, Ara Severa o Ara severus. Si estamos buscando a un ave como mascota, deberíamos de darle una oportunidad al bellísimo Maracaná grande.

¿De dónde es esta ave?

El ara severa reside en ciertas áreas de Sudamérica como Brasil, Bolivia, Colombia y Panamá. Normalmente se encuentran a una altitud de unos 800 y 1000 m sobre el nivel del mar. Sin embargo, también se les ha podido observar en terrenos menos elevados.

maracaná grande

La humedad de las selvas forma un lugar ideal para que habite el maracaná grande. En estos lugares hay un clima tropical durante todo el año, por lo que no suelen migrar fuera de sus tierras. Durante los meses más lluviosos del año, se generan algunas inundaciones en los bosques, cuando esto ocurre, se refugian en los huecos de los palmerales u otros árboles cercanos.

Se ubican cerca de la rivera de los ríos, donde crecen en abundancia los árboles frutales. Las bandadas suelen estar formadas por grupos muy reducidos, aunque en las zonas agrícolas, se agrupan más ejemplares de lo habitual.

¿Y qué aspecto tiene esta ave?

El guacamayo severo se caracteriza por su hermoso plumaje verde brillante. Igualmente, en la espalda presenta un tono verdoso, aunque un poco más intenso. Por el contrario, gran parte del interior de las alas es rojizo, mientras que las puntas son de un color azul celeste.

De la misma manera, muestran una franja roja en la curvatura superior de las alas. En cambio, la inferior exhibe unas bellas plumas azules. La cola es completamente rojiza, salvo en el extremo, que adquiere una tonalidad azul.

maracaná grande

Al igual que la mayoría de los guacamayos, el maracaná grande, posee un pico de color negro grisáceo. No obstante, la frente y barbilla lucen de un tono marrón oscuro. Otro rasgo que destaca en ellos es la piel blanca de su cara, además del iris amarillento.

En realidad, no es nada sencillo diferenciar al macho de la hembra, salvo por ciertas características. Los machos suelen tener marcada la cabeza y el cuello, con una tonalidad más azul que el de las hembras. Sin embargo, no siempre se identifica el sexo con este método, por lo que recomendamos hacerles una prueba de ADN.

El tamaño de esta ave no es demasiado grande, de hecho, se le considera un guacamayo pequeño. Suelen rondar entre los 40 y 50 cm, incluso podrían llegar a los 60 cm. Normalmente, pesan de 370 a 450 gr, siendo el macho un poco más robusto.

¿Es legal tener a un maracaná grande?

Por suerte, el maracaná grande, no se encuentra en peligro de extinción, pero sí que es un ave muy protegida en América del sur. Si estamos pensado en tenerlos como un ave doméstica, no habrá ningún problema al adquirirlo legalmente. El único inconveniente es que no son fáciles de encontrar en las tiendas de animales. Por esta razón, deberíamos acudir directamente a un criadero especializado.

Al tratarse de unas aves tropicales muy resistentes, se adaptan perfectamente a otros entornos. De todas formas, habrá que situarlos en un lugar cálido y refugiado del sol. En cuanto a la jaula, necesitara tener un espacio muy amplio, así puedan desplegar sus alas sin sufrir daños. Otra opción, sería ubicarlos en una percha o pajarera.

Realmente, tienen un carácter muy afable y cariñoso. Entablar una mejor relación con ellos, solo será cuestión de tiempo. Por ejemplo, podemos ir dándoles de comer con nuestras manos, así irán perdiendo el miedo y tendrán una mayor confianza.

El maracaná grande se alimenta principalmente de frutas, semillas y vegetales. Proporcionándoles una dieta equilibrada, además de nutritiva, gozaran de una buena salud. Hay que incluir cada día diferentes alimentos, así les aportaremos todas las vitaminas necesarias.

La reproducción de esta ave resulta bastante fácil, claro que hay que tener algo de experiencia en la crianza. La hembra pone alrededor de 2 a 4 huevos, aunque la puesta podría llegar a ser más numerosa. Después de incubarlos durante unos 24 días, los pichones romperán el cascaron. En este periodo necesitaran más atención que nunca, ya que son muy vulnerables a las bajas temperaturas.