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Aves tropicales

Guacamayo noble

guacamayo noble

Guacamayo noble, guacamayo enano, guacamayo de Hahn o Diopsittaca nobilis. Si te apasionan los guacamayos y estas pensado en adquirir uno como ave doméstica. Deberías de conocer un poco más al guacamayo noble, un ave hermosa y singular.

¿Qué es un guacamayo noble?

El guacamayo noble procede de Perú, Surinam, Brasil, Venezuela y Guyana. Habitan en las frondosas selvas tropicales de América del sur. Suelen situarse cerca de la ribera de los ríos y lagos, donde crece la mayor parte de los palmerales.

Se pueden divisar en los terrenos más elevados, aproximadamente a unos 1000 y 1500 m sobre el nivel del mar. No obstante, algunos ejemplares prefieren habitar en áreas más bajas.

La primera vez que fueron descritos fue a mitad del siglo XVIII. En 1756, se encontraron descripciones del guacamayo noble en el décimo libro de Carlos Linneo. Lo que muchos no saben, es que es la única especie de guacamayo en pertenecer al género Diopsittaca.

¿Tan bella es esta ave?

Este tipo de guacamayo tiene un aspecto bastante peculiar. Principalmente lucen un hermoso plumaje verde brillante en casi todo su cuerpo. En cambio, sobre el pecho exhiben un tono más claro, que se puede percibir a simple vista.

Por otro lado, las alas son de un color verde intenso, mientras que en la zona interior muestran un matiz más oscuro. Se distinguen fácilmente de las demás especies, gracias a las plumas rojas de sus hombros. Esta característica, la presentan únicamente cuando llegan a su edad adulta.

El guacamayo noble, también se destaca por la tonalidad azul de su frente, además de por su iris naranja. Igualmente tienen un pico muy llamativo de color hueso en la mandíbula superior y negro en la inferior. Sin embargo, una pequeña parte de su cara posee una máscara blanca.

La cola de esta ave es bastante larga y estrecha, en ella se pueden apreciar unas bellas plumas verdosas. Hay muy pocas diferencias entre el macho y la hembra, por lo que, se necesitara hacerles una prueba de ADN para averiguar el sexo del ave.

Su tamaño no es demasiado grande, normalmente alcanzan una longitud de unos 30 y 40 cm. En cuanto a su peso, suele rondar de 150 a 250 gr, dependiendo del ejemplar. Por lo visto, son aves muy longevas, ya que pueden vivir cerca de 20 y 30 años.

Existen 2 subespecies reconocidas:

  • Diopsittaca Nobilis Longipennis: Son muy parecidos a la especie nominal, pero poseen un color más oscuro en las zonas inferiores. Esta subespecie es un poco más grande que la nominal midiendo cerca de los 36 cm.
  • Diopsittaca Nobilis Cumanensi: Es conocido como el guacamayo noble cumanensis. La parte superior del pico es de color carne, además el azul de su cabeza es un poco más claro.

¿Y qué más se sabe sobre el guacamayo noble?

Esta ave, solo es posible obtenerla a través de un criador que tenga permitido la venta y distribución de la especie. Si los criamos desde su nacimiento, conseguiremos ganarnos su confianza rápidamente. En realidad, son muy melosos y cariñosos con sus criadores.

Respecto a la jaula, tendrá que ser amplia y de un material resistente, como el acero inoxidable. Al tratarse de un loro activo, requerirán de algunos juguetes para poder ejercitarse y desfogarse. No hay que sobrecargar demasiado la jaula, solo con un par de ellos bastara.

guacamayo noble

También hay que mantenerlos con una buena higiene, así evitaremos que enfermen. Sobre todo, deberemos limpiar las heces de la jaula, ya que son la principal causa de las apariciones de larvas y parásitos.

Pueden alimentarse de varios tipos de semillas, frutas y vegetales. De hecho, la macedonia de frutas les encanta, además contienen muchas vitaminas beneficiosas. De la misma manera, tendremos que añadir algunos cacahuetes, pipas de girasol o nueces. No obstante, hay que proporcionárselos con moderación, debido a que contienen un alto porcentaje de grasa.

A diferencia de otras especies de la misma familia, el guacamayo noble, resulta más fácil de criar en cautividad. Sin embargo, hay que tener algo de experiencia en la crianza, ya que requieren de mucha atención. La puesta no suele ser demasiado numerosa, aunque la media está entre 3 y 5 huevos. Habitualmente la hembra tarda en incubarlos unos 23 días, después de la eclosión necesitaran estar a una temperatura óptima para un mejor desarrollo.