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Aves tropicales

Guacamayo de vientre rojo

guacamayo de vientre rojo

Guacamayo de vientre rojo o Orthopsittaca manilata. Si llevamos tiempo buscando a un guacamayo como mascota, pero no sabemos por cuál decidirnos, el maravilloso guacamayo de vientre rojo podría ser la especie que hemos estado buscando durante tanto tiempo.

¿En qué lugar vive esta ave?

Estas aves habitan principalmente en Brasil, aunque también pueden encontrarse en Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela y Bolivia. Residen en las zonas montañosas, donde la vegetación abarca toda el área. Los bosques tropicales son los lugares más habitados por estos hermosos loros. No obstante, algunas bandadas prefieren vivir al borde de ellos o en los terrenos menos arbolados.

En realidad, una pequeña parte de su hábitat natural ha sido destruida. Por este motivo, es un ave muy protegida, ya que por culpa de la perdida de terreno han tenido que migrar a otras zonas.

Normalmente se sitúan por encima de los 600 y 1000 m sobre el nivel del mar. Igualmente, se les ha podido observar a una menor altura. Pueden descender hasta las costas si lo ven necesario, ya que a veces escasea el alimento y se ven obligados a buscar comida en otras áreas cercanas.

Se suelen mover en grupos reducidos, pero en algunos períodos del año, llegan a formar bandadas de hasta 30 ejemplares o más. De esta manera, consiguen protegerse mejor de los depredadores, además de recolectar una mayor cantidad de alimentos.

Un dato curioso sobre el guacamayo de vientre rojo, es que son los únicos loros que pertenecen al género Orthopsittaca. Debido a esto, recibió el nombre científico de Orthopsittaca manilata.

¿Tan peculiar es esta ave?

Los preciosos colores de esta ave, la hacen realmente singular y exótica. En primer lugar, exhiben un color verde en casi todo el plumaje. Sin embargo, en el vientre presenta un tono rojo borgoña, por el que se les denominó guacamayo de vientre rojo.

Una de sus características más singulares, es la tonalidad azul de su frente. De la misma manera, en los hombros lucen unas hermosas plumas azules, aunque, son de un matiz oscuro. Todo el pecho es completamente gris claro, también pueden tener la barbilla grisácea, pero dependerá del ejemplar.

guacamayo de vientre rojo

Tanto la parte inferior de la cola y alas, presentan un tono amarillo apagado. A diferencia de las demás especies, el guacamayo de vientre rojo, posee en su rostro una máscara amarilla bastante grande. Por otro lado, tienen un pico negro muy robusto, con el que agarran con facilidad los frutos de los árboles.

Al igual que el guacamayo de Spix, los más jóvenes tienen una franja blanca al lateral del pico, mientras que en su fase adulta irán desapareciendo. Por lo visto, se comunican entre ellos haciendo fuertes sonidos agudos, que se pueden escuchar a cientos de metros.

El macho y la hembra son prácticamente iguales. Existen algunas pequeñas diferencias entre ellos, por ejemplo, las hembras suelen ser más esbeltas, además de tener un menor tamaño. No obstante, la mejor forma de averiguar el sexo del ave, sería con una prueba de ADN.

Esta es una especie de tamaño mediano, alcanzan aproximadamente unos 46 y 50 cm de longitud. En cambio, su peso variará según el ejemplar, aunque, por lo general suele pesar cerca de los 371 y 400 gr.

¿Y cómo hay que cuidar de un guacamayo de vientre rojo?

En ciertos países, es completamente legal tener a esta ave como mascota. Solo necesitaremos algunos permisos legales, que acrediten nuestro compromiso a la reproducción y repoblación de la especie.

Podría decirse que tienen un comportamiento bastante cariñoso, además poseen una gran inteligencia. Sin embargo, no recomendamos que convivan junto a otras especies, ya que podría ocasionarse algún conflicto por el territorio.

Si estamos pensado en tener a más de una pareja, habrá que elegir una jaula de gran tamaño. También tendrá que ser de acero inoxidable, y al poder ser con los barrotes horizontales para que tengan un mejor agarre. Podemos situarlos en el exterior de nuestro hogar sin problemas, pero siempre tendrán que estar refugiados del sol o podrían sufrir un golpe de calor.

Su alimentación se basa principalmente en fruta, verdura y semillas. Combinando cada día algunas raciones, conseguiremos que se mantengan bien nutridos. Hay que asegurarse de que no ingieran demasiados alimentos grasos, o podría causarles estreñimiento.

Criarlos en cautividad no es muy complicado, aunque sí que es difícil recrear con exactitud su entorno natural. Por esta razón, hay que asegurarse de cumplir con sus necesidades, antes de dar el primer paso. La puesta no es demasiado numerosa, aproximadamente ponen de 3 a 4 huevos y tardan en incubarlos unos 26 días.