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Aves tropicales

Guacamayo barbazul

guacamayo barbazul

Guacamayo barbazul, guacamayo de garganta azul, Paraba Barba Azul, Ara caninde o Ara Glaucogularis. Es un guacamayo precioso y posee unas características muy similares a las del Ara ararauna. Por desgracia, no podremos disfrutar de su compañía en nuestros hogares. Claro que, si estamos interesados en ella, podemos informarnos y descubrir a esta maravillosa ave exótica.

¿Qué se sabe acerca de esta ave?

Estas hermosas aves están en un alto peligro de extinción, aunque siguen habitando en algunas zonas de Bolivia, Argentina, Chile y Paraguay. Residen en las densas selvas tropicales o incluso en áreas menos arboladas. Son aves nómadas, por lo que no se sabe con exactitud donde viven, por lo general, habitan en los terrenos más lluviosos y húmedos.

En la estación más lluviosa del año, suelen formarse terrenos pantanos. Cuando esto ocurre, se refugian en las copas de los árboles o buscan otro lugar en el que vivir. De hecho, no suele ser un problema para el guacamayo barbazul, ya que parece adaptarse muy bien a este tipo de entornos.

guacamayo barbazul

No es habitual verlos en grupo, ya que no pueden encontrar suficientes alimentos para toda la bandada. Debido a esto prefieren moverse en grupos reducidos o directamente en pareja. Hoy en día es bastante difícil divisarlos en estos territorios, solo algunos han sobrevivido, aunque se estima que no superan los 360 ejemplares.

La primera vez que se describieron fue sobre el año 1921, sin embargo, ya existían datos del guacamayo barbazul a principios del siglo XX. La gran exportación que se hizo a mitad de ese mismo siglo, hizo peligrar a la especie, llegando a considerarse en peligro de extinción en toda Sudamérica.

¿Y cómo es el aspecto del guacamayo barbazul?

El guacamayo barbazul es un ave muy colorida y bella. Presentan un plumaje azul sobre la cabeza y espalda. No óbstate, en las partes inferiores suelen tener un tono más claro. Por otro lado, todo el vientre muestra un color amarillo intenso. Este matiz también se encuentra en los mulos, garganta y alrededor del mentón.

Una de sus características más singulares es la barba azul turquesa. Sin duda, es un rasgo único en ellos y gracias a él podemos distinguirlos con facilidad del Ara ararauna. El pico de estas aves es negro, al igual que ciertas plumas de sus mejillas. Sin embargo, junto a los ojos, podemos apreciar una tonalidad blanca que baja hasta la mandíbula superior.

guacamayo barbazul

El interior de las alas es completamente amarillo, mientras que las puntas son azules. De la misma manera, la cola luce un hermoso azul, salvo en la parte inferior que es amarilla.

No es nada fácil distinguir al macho de la hembra, ya que no presentan casi ningún dimorfismo sexual aparente. En algunos casos, cuando llegan a su fase adulta, los machos alcanzan un mayor tamaño. La mejor opción sería acudir a un experto o hacerles una prueba de ADN.

Por lo visto, son considerados uno de los más grandes en su especie. La mayoría mide entre los 86 y 95 cm, pero se han visto ejemplares de hasta 105 cm. Debido a este gran tamaño su peso es bastante elevado, normalmente pesan de 800 gr a 1,2 kg.

¿Es posible tenerlos como aves de compañía?

En realidad, el guacamayo barbazul está en un alto riesgo de peligro de extinción, por lo que, no está permitida su comercialización o captura. Existen varios permisos para poder tenerlos en cautividad, aunque, solo será para fines reproductivos y aumentar el número de la especie.

No hay demasiados datos acerca de su comportamiento. Por lo general, se muestran muy tranquilos y cariñosos. Sin embargo, son algo más reservados que los demás tipos del mismo género. También, pueden comportarse de una manera territorial en la época de cría.

Al tratarse de un ave monógama, solo suelen tener una pareja en su vida. La reproducción comienza entre octubre y diciembre. Por lo visto, prefieren criar durante los climas más húmedos y propensos a la lluvia. De la misma forma, escogen los huecos de los troncos para elaborar sus nidos.

La hembra pondrá de 2 a 4 huevos y se encargará de cuidar e incubar a los huevos durante 29 días. En cambio, el macho se ocupará de alimentarlos, además de asegurar toda la zona. Después de unos 3 meses, los polluelos empezarán a salir del nido e irán aprendiendo a volar, junto a sus padres. Una vez que termine este periodo, partirán en busca de un nuevo hogar.