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Aves tropicales

Cacatúa de las palmeras

Cacatúa de las palmeras

Hay un dicho que dice que las cacatúas son la mascota perfecta para aquellos que no tengan demasiados conocimientos a la hora de criar pájaros. No obstaste, siempre hay que informarse bien de cual vamos a escoger, o podríamos toparnos con alguna realmente difícil de cuidar. Una que resulta ser bastante sencilla y te podría interesar es la cacatúa de las palmeras. ¿La conocías?

¿Y qué es una cacatúa de las palmeras?

La cacatúa de las palmeras, habita en selvas tropicales de algunas zonas de Australia y Nueva Guinea, como en las islas Aru, Papua y en el cabo de York. Normalmente, se encuentran a una altitud de unos 1400 m, donde se puede hallar una densa vegetación y un clima mayormente húmedo.

Cacatúa de las palmeras

También se las reconoce por el nombre científico de Probosciger aterrimus, aunque algunos lugareños la denominan cacatúa enlutada. Podríamos decir que es una especie de cacatúa que nunca te cansarías de ver, por el curioso color de su plumaje.

La mayoría de los que buscan una cacatúa como mascota, acaba fijándose en esta variedad, debido a las pocas exigencias que hay respecto a sus cuidados. Sin embargo, a pesar de ser muy extendida, resulta ser muy difícil de criar en cautividad, por lo que tendremos más inconvenientes en este proceso.

¿Y cómo sería esta cacatúa?

Sin duda, la mayor característica que posee es que es de color negro. Sobre todo, destacan por el matiz rojo de las mejillas, donde muestran una zona desnuda bajo los ojos. La cabeza presenta unas plumas finas y largas, que terminan formando una cresta de un tono negro uniforme.

Por otro lado, en su pico podemos apreciar una tonalidad gris oscuro, además, el macho lo presenta de menor tamaño que el de la hembra. En cuanto a sus patas, están completamente libre de plumas, poseen una gran fuerza en ellas y lucen de una tonalidad gris. Otra peculiaridad que podemos encontrar en ellas, se sitúa en la lengua, ya que tiene una mezcla de colores que varían entre el negro y rojo.

Una de las principales diferencias cuando son jóvenes, son las plumas bajo sus alas, las cuales presentan unas manchas amarillas, al igual que el pico que es más cremoso de lo habitual. Igualmente, el anillo periocular adquiere una tonalidad blanquecina, que ira oscureciendo según vayan creciendo.

Al tratarse de una cacatúa de gran tamaño, pueden alcanzar una longitud de unos 51 y 66 centímetros, aunque dependerá mucho de sí es hembra o macho. Por otra parte, los miembros más grandes de la familia, llegan a pesar 1250 gramos, mientras que los más pequeños oscilan entre los 520 y 910 gramos.

Quiero tenerla en cautividad, ¿es posible?

Muchos se acaban haciendo esta pregunta, debido a que se encuentran en peligro de extinción. Sin embargo, si estuviéramos interesados en tenerla en cautividad, no tendríamos problemas, ya que no se considera ningún delito. Además, si nuestro interés se enfoca en que se reproduzca para aumentar el número de la especie, seguramente aceleraremos el proceso del papeleo.

En consecuencia, a su gran tamaño, necesitara una jaula lo bastaste grande para que le permita moverse por ella sin ninguna dificultad. Respecto a su comportamiento, es bastante dócil y un buen compañero, por lo que no tendrá demasiados problemas al relacionarse con los seres humanos. No obstante, una vez que se adapta a su entorno, suele presentar un carácter más territorial, y en algunos casos puede mostrarse agresivo con los de su propia especie. Debido a estos inconvenientes, quizá nos resulte complicado de emparejar con otra cacatúa, e incluso con los de la misma familia.

El total las subespecies que se reconocen son tres: Probosciger aterrimus stenolophus, Probosciger aterrimus aterrimus y la Goliath. Esta última es la más llamativa de las tres, porque puede medir hasta 71 centímetros. Por lo general, básicamente son todas igual y por lo único que se diferencian es por su tamaño.

Su alimentación, consiste en ciertas frutas, semillas y verduras. Siempre hay que ir alternando entre ellas, y así hacerles un combinado diferente cada día. También hay que asegurarse en todo momento de no abusar de algunas verduras que son ricas en fibra, al igual que de los frutos secos, ya que acabaran provocándole diarrea y alto nivel de grasa en la sangre.

Cuando llegue el momento de la época de celo, se comportarán de una forma más salvaje y bruta. Por esta razón, aconsejamos vigilarlos en todo momento durante este periodo, así evitaremos que haga daño a la hembra en el momento del cortejo. De la misma forma, tendremos que estar atentos en el momento de la reproducción, de lo contrario, todo el proceso podría echarse a perder.