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Aves tropicales

Cacatúa alba

Cacatúa alba

Sin duda, al momento de escoger una cacatúa, muchos se han decantado por la cacatúa alba, considerada una de las más famosas del mundo. No obstante, ¿sabes si estás completamente preparado para cuidar de esta bellísima ave?

¿De dónde proviene la cacatúa alba?

Esta singular y hermosa especie, también es conocida como cacatúa blanca, la cual es nativa de las islas de Halmahera, Ternate, Tidore, Bacan, Kasiruta y Mandiole al norte de las Molucas en el territorio de Indonesia.

Cacatúa alba

Por lo general, son aves diurnas, ya que la mayor parte de su actividad diaria es por las mañanas y tardes. Habitualmente se mueven en pareja, aunque, también salen en grandes grupos a la hora de buscar alimento o un lugar donde anidar.

Los estudios más recientes que se llevaron a cabo, sugieren que la población tiene unas 42.545.188.129 aves. Sin embargo, es solo una aproximación de la que hay que tener en cuenta la situación en la que se encuentran. Del mismo modo, se ha comprobado el hecho de una drástica disminución de ejemplares, que cada vez está afectando más a esta magnífica ave.

¿Y cómo sería su aspecto?

Podríamos describir y reconocer fácilmente a la cacatúa alba, por su característico colorido y la belleza que desprende al mismo tiempo. Cuando se sienten sorprendidas de algún modo, extienden la cresta de su cabeza, la cual tiene un aspecto muy similar al de un paraguas. De hecho, algunos han decidido bautizarla directamente con el nombre de Cacatúa de paraguas.

No podemos olvidarnos mencionar, el tono amarillo limón que poseen en la parte interior de las alas y cola. Curiosamente este matiz destaca al alzar el vuelo y aletear fuertemente sus alas, que parecen parpadear constantemente.

Cacatúa alba

Por otro lado, dependiendo de cada ejemplar pueden presentar un color marrón o negro en sus ojos. Respecto a el pico es de un color gris muy oscuro, lo que lo hace resaltar con el contraste de su plumaje blanco.

El dimorfismo sexual que presenta el macho y la hembra es muy sutil. Por ejemplo, los machos lucen un iris oscuro, que en ocasiones es casi negro, mientras que en las hembras se puede apreciar un color marrón rojizo. Igualmente, el pico de las hembras suele ser más pequeño.

En cuanto a su carácter, normalmente es un animal tranquilo y muy simpático, por lo que, nos resultara bastante fácil de domesticar. Por otro lado, debemos tener en cuenta que algunos ejemplares pueden llegar a ser muy cantarines y ruidosos. Quizás puedan ser hasta destructivos con los objetos que se encuentren a su alrededor. Esto se debe por el pico fuerte que poseen, que es capaz de dañar la madera fácilmente.

Se sabe muy bien que son capaces de reproducir ciertas palabras, no obstante, no son tan buenos habladores, si los comparamos con los demás miembros de su misma especie. Podrían aprender con rapidez algunas pocas palabras, si practicamos con ellos diariamente.

Puede que no tengan un gran tamaño, puesto que miden cerca de los 45 centímetros y rondan sobre los 900 gramos de peso. Definitivamente, no destaca por ser el ejemplar más grande en su especie, pero si lo hace por su plumaje blanco, el cual le cubre todo el cuerpo.

¿Podría ser la mascota perfecta?

En realidad, muchos terminan decidiendo tener a este animal como mascota, incluso teniendo en cuenta todas sus singularidades. A pesar de todo esto, hay que pensar seriamente si se adopta para no llegar a repentirnos, por eso hay que tener las cosas claras, antes de dar el paso.

Principalmente, habrá que hacerse con una jaula, además, tiene que ser de un material muy fuerte. De esta manera, tendrá unos barrotes muy resistentes y le será imposible romperlos. Otro detalle a tener en cuenta, serán los cierres y puertas de la jaula, ya que esta ave es muy inteligente y no le costara demasiado abrir los pestillos, para escaparse de la jaula en el momento que le apetezca. La jaula tiene que ser de un gran tamaño, por lo menos deberá ser de 4 x 2 x 2 metros, y si va a vivir con una compañera usaremos una el doble de grande.

Evitar que acabe rompiendo los barrotes es bastante fácil, solo hay que introducir en la jaula algunas ramas y troncos de árboles naturales. Si los barrotes están en una posición horizontal, podrán ejercitarse y escalar con facilidad. Una vez lo tengamos todo listo, podremos despreocuparnos, por si destroza la jaula de alguna manera con su pico. Si no hemos tomado estas medidas, seguramente habrá que cambiarle la jaula tan pronto como sea posible.

Quizá te estés preguntando, si el animal puede salir de la jaula para pasear por dentro de casa. En realidad, les encanta ir paseando y volando de una punta a otra de la casa. Claro que siempre hay que ir acostumbrándola a estar en libertad, de lo contrario podrían desorientarse y acabar escapando por alguna ventana. Lo ideal sería habituarla a estar en un tronco o una percha, para prevenir que nos picoteé y rompa los muebles.

También les encanta pasar el día jugueteando, por eso es importante que puedan jugar dentro de la jaula y en la percha exterior. Por otro lado, se trata de un tipo de ave bastante inteligente, y no tendrá muchos problemas cuando vayamos a enseñarle algún truco sencillo. Por ejemplo, podemos enseñarles a reconocer nuestra voz, para que responda a tu llamada cuando este fuera de la jaula. Otro pequeño truco seria conseguir que se acabe posando sobre tu brazo.

Habitualmente, su alimentación está basada en frutas frescas como el melón, durazno, mango, plátano, manzana o papaya. No obstante, deberíamos darles algunas raciones de verduras que incluyan pepino, calabaza, papa cocida o zanahoria. Combinados, conseguirán aportarles los nutrientes necesarios, aunque, también hay que proporcionarles semillas de girasol, huevo o pan integral. La comida más importante sería el pienso granulado, pero hay que darles una cantidad reducida, así no sufrirán de sobre peso, diarrea, deshidratación o alguna otra enfermedad.

Respecto a su cría, puede que no sea la mejor elección si somos novatos en este aspecto. En realidad, habría que juntar a dos cacatúas alba desde jóvenes, si queremos los mejores resultados. Al estar siempre juntos, se creará un vínculo entre ellos, y con un poco de suerte acabaran formando una pareja. Lo más acertado seria tenerlos en una jaula de 6 x 2 x 2 metros, mientras que el nido tendrá unas medidas de 40 x 40 x 100 centímetros de madera. Igualmente, podríamos intentar construir nosotros mismos un nido en un tronco hueco.

Si llegáramos a tener éxito y todo el proceso ha ido sobre ruedas, la hembra pondrá aproximadamente de 1 a 2 huevos. Después, los incubara durante unos 28 días, por lo que, les daremos espacio hasta que nazcan las crías de cacatúa. Finalmente, romperán el cascaron y sus padres se encargarán de alimentarlos durante los tres primeros meses. Cuando se alimenten por su propia cuenta, ya podremos separarlos e introducirlos en otra jaula.