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Aves tropicales

Agapornis nigrigenis

agapornis nigrigenis

Agapornis nigrigenis, inseparable de mejillas negras o inseparable cachetón. Estamos ante uno de los agapornis más singulares que existen. Han obtenido una gran popularidad en America del Sur y Europa, a causa del llamativo colorido de sus plumas. Sera una magnifica opción para los amantes de las aves tropicales.

¿De dónde provienen los agapornis nigrigenis?

¿Dónde viven los agapornis nigrigenis? Estos singulares agapornis provienen de distintos lugares de África. Se pueden ver en países como Zambia, Zimbabwe, Namibia, Botswana y en algunas zonas de Sudáfrica. Prefieren habitar en los bosques que disponen de ríos o lagos, aunque, también se han visto a los bordes de ellos e incluso en áreas menos arboladas.

Normalmente están a una altura de 600 y 1000 m sobre el nivel del mar, donde algunas montañas se camuflan con las espesas nubes. En estos lugares abunda la humedad, algo que le encanta a la mayoría de agapornis. Al comenzar la época de cría, anidan en los árboles de mayor tamaño, como las palmeras muertas u otros árboles similares.

agaporni nigrigenis

El estudio de estas aves ha sido muchas veces un auténtico fracaso, debido a los pocos agapornis nigrigenis que hay en estado silvestre. Desde su descubrimiento en 1904 han ido desapareciendo de los bosques de África, por culpa del destrozo de su hábitat natural para la agricultura.

Aunque, hoy en día es considerada una especie casi extinta, algunos criadores expertos han conseguido criar en cautividad a estas magnificas aves. Esta es la única manera de poder adquirirlos, ya que en las tiendas de animales no son muy comunes.

Al comienzo del siglo XX se les confundía con los agapornis personata, por la escasa información y gran parecido. No existían datos veraces hasta que el doctor Kirkman los avisto por primera vez en los valles de Zambia. Tras un tiempo, consiguió datos más profundos y curiosos del agapornis nigrigenis.

¿Y qué características tienen?

¿Cómo es el agapornis nigrigenis? El color del plumaje de los agapornis nigrigenis es realmente hermoso. Principalmente son de un verde ancestral muy brillante, parecido al del fischeri y personata. También muestran el famoso aro blanco alrededor de los ojos, al igual que las especies mencionadas anteriormente.

A diferencia del personata, estos tienen únicamente el rostro negro, además, se les puede notar en la frente un matiz marrón claro. Una de las características más singulares en esta especie, son las plumas anaranjadas del pecho. Este último matiz puede ser más fuerte e intenso dependiendo del ejemplar.

agapornis nigrigenis

Los polluelos del agapornis nigrigenis nacen con el pico naranja, en cambio, una vez vayan desarrollándose ira cambiando a un rojo intenso muy llamativo. En cuanto a su tamaño, suelen estar entre los 12 y 15 cm, por otro lado, rondan cerca de los 38 a 45 gramos de peso. Podría decirse que también es uno de los agapornis más pequeños, junto al cana, personatus, y fischeri.

Saber el sexo de estos pájaros no es nada sencillo, ya que no presentan ningún dimorfismo sexual aparente. Aun así, algunos criadores sugieren que las hembras son de mayor tamaño y con un pico más ancho. El mejor método para saber el sexo de nuestros agapornis, seria tocando con cuidado los huesos de la pelvis, si percibimos una mayor separación que en otros ejemplares, se tratara de una hembra.

Las mutaciones del agapornis nigrigenis

Pueden hallarse diversas mutaciones en estas aves, entre ellas se encuentra la variante azul, una de las más bellas y conocidas. También existe el nigrigenis lutino, que son amarillos por casi todo el cuerpo. Hay que tener en cuenta que todas las mutaciones son incapaces de reproducirse, resulta que los híbridos no consiguen fecundar bien los huevos y acaban saliendo infértiles.

Hay que tener en cuenta que se trata de una especie casi extinta, por lo que encontrar variantes será complicado. En los comercios no son demasiado comunes, quizás en algunos criaderos especializados sí que dispongan de estos especímenes nigrigenis.

¿Cómo hay que criarlos en cautividad?

Al tratarse de una especie tan peculiar, muchas personas intentan criarlos en cautividad. Sin embargo, pocos han conseguido más de 1 apuesta por año, ya que requieren de una mayor atención y tiempo.

En primer lugar, habrá que asegurarse de tener una pareja compatible. Aun así, no se reproducirán si no disponen del espacio suficiente en la jaula. De la misma manera, el nido tendrá que ser de 20 x 20 x 30 cm, así nos aseguraremos de tener una apuesta numerosa.

Los inseparables también son conocidos como los pájaros del amor, es decir, que solo suelen tener una pareja en toda su vida. No obstante, si falleciera o separara uno del otro, podrían ponerse tristes y en algunos casos acaban muriendo a las pocas semanas. Aunque, siempre dependerá de la conexión que hubiera entre ellos. Por eso, no es extraño que algunos ejemplares en cautividad, cambien de pareja sin ningún problema.

Una vez hayan pasado unas semanas desde el apareamiento, la hembra pondrá sus primeros huevos, pero hasta el segundo no se pondrá a incubarlos. Habitualmente apostará de 3 a 4 huevos, que acabaran rodeando con diferentes materiales. También cabe la posibilidad de que nos encontremos algunos infértiles, pero no es algo común si todo ha ido perfecto.

Cuando estén a punto de eclosionar, hay que evitar ayudarlos a romper la cascara, ya que se ha demostrado que esto puede ocasionarles hemorragias por las rupturas de los vasos sanguíneos de la membrana. Una pérdida de fluidos puede ser malísimo para la salud del polluelo.

La alimentación de los agapornis papilleros

Si tenemos pensado criarlos a mano, su alimentación tendrá que estar basada en papilla especial para loros. También añadiremos algunas ramas de mijo y panizo según vayan creciendo, así les aportaremos algunas vitaminas extras.

Las tomas serán cada 4 horas de unos 7 y 10 ml e iremos subiendo la cantidad cada semana, para una mejor nutrición. Prepararemos la papilla, mezclándola con agua tibia, iremos removiéndola hasta dejarla sin grumos. Hay que dársela poco a poco y una vez hayamos terminado, limpiaremos con suavidad al pequeño agapornis papillero.