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Aves tropicales

Agapornis fischeri

agapornis fischeri

Agapornis fischeri, agapornis fischer o inseparable de fischer. Son aves tropicales ideales como mascotas domésticas. Estos pájaros son de los más populares de todo el planeta, por su gran belleza y colorido tropical. Seguramente sea también el agaporni más comercializado de todos, junto al Roseicollis.

¿Cuál es el origen del agapornis fischeri?

¿De dónde provienen los agapornis fischeri? Proceden de África del este, concretamente al norte de Tanganica. De hecho, se han visto junto al Lago Victoria muy cerca del territorio habitado por los agapornis personata o personatus.

No obstante, cerca del año 1928 se descubrieron a algunos agapornis fischeri viviendo en estado silvestre alrededor del territorio de Tanga.

agapornis fischeri

Los bosques húmedos y terrenos fértiles son el lugar que eligen para residir, asimismo anidan en las pequeñas cavidades de algunos árboles. Forman grupos de 8 a 16 ejemplares, alzando el vuelo sobre algunos prados y los árboles frutales del continente africano.

Se les ha podido divisar a una altura aproximada a los 1000 y 1750 m sobre el nivel del mar, donde el clima es más propenso a la humedad, aunque, en ciertos momentos del año viven es zonas totalmente desérticas y secas.

Se descubrieron a principios del siglo XIX por el doctor G. A. Fischer, mientras exploraba gran parte del área de Pangani. Sin embargo, Reichenow fue el que les dio el nombre del descubridor a esta singular especie. Los primeros conocimientos que se tuvieron del agapornis fischeri se corresponden al mismo tiempo con los del inseparable enmascarado.

¿Cómo es el inseparable de fischer?

¿Qué aspecto tiene el agapornis fischeri? Seguramente acabemos sorprendidos al verlos por primera vez, debido a la gran belleza que poseen estos pequeños loros. Principalmente son verdes brillantes en casi todo el cuerpo. Sin embargo, el vientre es más claro que la parte trasera, llegando a ser en algunas ocasiones verde lima. En torno al cuello adquieren un plumaje amarillo anaranjado que se desliza hasta llegar a la cabeza.

Al igual que el famoso agapornis personatus, estos también poseen el característico pico rojo y aro blanco alrededor de los ojos. Por otra parte, la cola tiene colores radiantes como el azul turqués, morado, negro y verde. No son aves demasiado grandes miden entre 12 y 15 cm, con un peso aproximado de 45 a 60 gr.

Diferenciar el macho de la hembra puede ser algo complicado, ya que no presentan ningún dimorfismo sexual. Aun así, los más expertos indican que las hembras son más territoriales, además de tener un pico de mayor tamaño y anchura.

También cabe mencionar a las famosas posturas del cortejo, por ejemplo, el avión o avioncito. Se trata de una postura que suelen hacer las hembras, pero en algunos casos pueden hacerlos ambos por igual. En conclusión, no es una tarea fácil diferenciar el sexo de los agapornis sin una prueba de ADN. La mejor opción sería clasificarlos por anillas así podríamos saber su sexo sin cometer un error.

Las mutaciones del agapornis fischeri

Se conoce la existencia de varias mutaciones, como los Fischeris Amarillos, aunque este espécimen poseía una mayor popularidad antes de la segunda guerra mundial. Hoy en día, se pueden ver agapornis fischeri amarillos en las pajareras de los criadores o en algunas exhibiciones de agapornis.

Es posible que muchos conozcan a la mutación que hemos nombrado anteriormente, por su similitud con los agapornis lutinos. No obstante, la más populares de todas siempre han sido los agapornis personata fischeri azules. Una mutación que quizá pocos conozcan a día de hoy, por su escasez en algunas tiendas de animales. Estos muestran en la cabeza un plumaje gris muy claro, esta característica los diferencia de los agapornis personata azules.

Fueron criados por primera vez entre 1957 y 1959, a los pocos años fueron exportados desde África hasta California para una mayor investigación sobre ellos.

¿Cuándo empiezan a criar los agapornis fischeri?

Crianza de los agapornis fischeri. En su hábitat natural, los agapornis fischeri empezaran la época de cría en los meses de mayo y septiembre. Después del cortejo, comenzara la copulación, si todo sale correctamente notaremos comportamientos diferentes en la pareja. Habitualmente los machos esperaran fuera del nido, mientras que la hembra permanecerá dentro la mayor parte del tiempo.

Tan solo en unas semanas, ella pondrá de 5 a 6 huevos y tardará en incubarlos 25 o 28 días. En cambio, si los criamos en cautividad la puesta será de unos 3 y 6 huevos. No cabe duda que es la especie de agaporni más estudiada y popular de todas. Por eso, la mayoría de los amantes de estas aves quieren dar el paso de criarlos por su propia cuenta. Antes de nada, tendremos en cuenta algunos de los factores que vamos a mencionar.

  • Se aconseja que se separen a los polluelos de los padres con unos 21 o 24 días vida.
  • Los situaremos en una caja amplia con serrín de madera y algunos trozos pequeños de papel.
  • Sobre todo, hay que mantenerlos cálidos y alejados de las corrientes de aire.
  • Prepararemos la papilla especial para loros, mezclándola con agua tibia.
  • Les daremos tomas de 10 ml cada 4 horas, usando siempre una jeringuilla desinfectada. Si no disponemos de una, la podremos adquirir en las farmacias.
  • Cuando estén cerca de los 55 días, habrá que ir dándoles algunas tomas por la noche, siempre fijándonos en el buche.
  • También podemos añadir algunas ramas de mijo que son muy nutritivas, además aprenderán con mayor facilidad a pelar las semillas.

Cuidados de un agapornis fischeri

¿Qué hay que saber al cuidar de un agapornis fischeri? Estas aves necesitan una dieta saludable para estar en plena forma. Habrá que ir proporcionándoles algunos tipos de vegetales, semillas, flores y frutas, ya sean plátanos, uvas, naranjas, manzanas, peras, etc.

La jaula tiene que tener el espacio necesario, sobre todo si es para más de un ejemplar. Podemos elegir una jaula normal o una para cría, según lo que estemos buscando. En cuanto al nido las medidas mínimas son 20 x 20 x 30 cm, que es el tamaño más recomendados por los criadores especializados.

agapornis fischeri

Los juguetes serán de gran utilidad para su distracción y el ejercicio diario necesario. Si disponemos de algunas perchas o redes será suficiente. Un dato curioso sobre los agapornis o también conocidos como los pájaros del amor, es que si se ven en un espejo pueden enamorarse de ellos mismos o directamente se comportaran agresivamente. Por lo tanto, no recomendamos incluirlos dentro de la jaula.

Hay que mantenerlos aseados en todo momento, pulverizando agua sobre ellos y poniendo algún recipiente cerca del bebedero. De esta manera se refrescarán y limpiarán el plumaje con facilidad. En invierno deberemos controlar la temperatura del agua, ya que estos loros están acostumbrados al clima tropical de África y podrían llegar enfermar.